sierradearacena1Al norte de la provincia de Huelva, en la zona más occidental de Sierra Morena, se encuentra un conjunto de cadenas montañosas de altura media donde el predominio de las cuarcitas y las pizarras confieren al suelo un color oscuro característico, que contrasta con el verde paisaje de los frondosos bosques de encinas y alcornoques. Es lo que conocemos por el Parque Natural de la Sierra de Aracena y Picos de Aroche, una de las zonas más atractivas de la geografía nacional que encierra además lugares de gran contraste, como las cuevas de la Gruta de las Maravillas, en Aracena, o resurgencias como la Peña de Arias Montano, en Alájar.

La disposición orográfica de la zona crea una barrera natural a las masas de aire que penetran desde el Atlántico, provocando una elevada pluviosidad en la zona. De ahí que encontremos especies frondosas como el castaño, las choperas, los piñoneros o los eucaliptos, la gran mayoría de origen foráneo, contrastando con otras especies autóctonas como las encinas, los alcornoques o los quejigos.

La fauna también ocupa un lugar privilegiado en la comarca. Entre la multitud de especies que habitan habitualmente en los bosques, arroyos y ríos de la Sierra, como la cigüeña negra, el águila real, el cernícalo primilla, el gato silvestre, la gineta, el zorro, la garduña, el jabalí o el ciervo, destacan el lince ibérico, uno de los animales más amenazados de Europa, y la nutria, que hoy día sólo se encuentra en los arroyos de aguas más limpias y cristalinas.

Pero la mayor riqueza de la Sierra de Aracena y Picos de Aroche se encuentra en sus pueblos y aldeas, un patrimonio cultural de un valor incalculable. En Aroche existen restos prehistóricos, dólmenes y menhires, conocidos como las Piedras del Diablo. En Aracena, encontramos la Iglesia Fortaleza, levantada por los caballeros de la Orden de Santiago en el Siglo XIV, sobre una montaña caliza que esconde la Gruta de las Maravillas, una galería de más de 1 kilómetro de longitud, abierta al público desde principios del pasado siglo.

Tampoco pasan desapercibidas las fortalezas de Aroche, Cala, Cumbres Mayores y Cumbres de San Bartolomé, el Ayuntamiento de Zufre, instalado en un edificio con más de cinco siglos de vida, o la mezquita de Almonaster la Real, del Siglo X.

Las Minas de Río Tinto, en otros tiempos fuente de riqueza y principal sustento económico de parte de la Sierra, son hoy día otra de las atracciones turísticas más importantes de una comarca que, como marca su tradición, vive principalmente de la agricultura y la ganadería, y ahora también de un turismo rural en auge que llena semana tras semana los hoteles y casas de la zona.

Las carpinterías de madera de castaño de Galaroza y, por supuesto, toda la industria tradicional relacionada con la cría del cerdo y la preparación y distribución de jamones, los mejores del mundo, completan el grupo de principales actividades económicas e industriales de la Sierra.